20 julio, 2018

Casarabonela, un pueblo blanco sacado de un cuento

Casarabonela es un sencillo pueblo de la Sierra de las Nieves, que ha sabido conservar su cultura y  su tradiciónCasarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

 

He tenido la oportunidad hace unos días de visitar la zona de la Sierra de Las Nieves, que aunque esta muy cerca de Málaga, lo he ido dejando y la verdad es que me ha sorprendido gratamente.

De la mano de “#Aunahorade”con David, gran profesional y excelente comunicador, en este tipo de eventos; cuarenta y tres blogueros, hemos recorrido algunos de los pueblos más emblemáticos de este precioso Parque Natural, registrado por la Unesco en Reserva de la Biosfera. 
Una flota de coches de la marca Ford, estaban preparados  en el hotel Campanile, para descubrir el maravilloso y exuberante  paraje. Este hotel, fue en el que nos alojamos los dos días del fin de semana. Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Nos fuimos agrupando para compartir los coches, a mi me tocó con Juan Carlos, un simpático sevillano que se proclamó el conductor “oficial”, cosa que me encantó. Mi misión era hacer de copiloto y darle conversación, fue muy fácil, debido a su locuacidad. En treinta minutos, ya teníamos nuestros “historiales”más que sabidos.

 La extensión de la Sierra de las Nieves abarca las localidades, Casarabonela, Pizarra, El Burgo, Alozaina, Guaro, Monda, Instán, Ojén, Tolox y Yunquera. Cada uno de los  nueve pueblos  presumen y se jactan de tener  su personalidad propia. 
Solo 
visitamos: Casarabonela, Pizarra, Alozaina, El Burgo y la pequeña pedanía de Jorox que pertenece a este último.

Casarabonela
El viernes a media tarde, en nuestro flamante coche Ford, ponemos rumbo a Casarabonela que dista de Málaga unos 59 km. 
La primera parada fue en la Oficina de Información y Turismo, donde el alcalde nos da la bienvenida y nos desea un feliz fin de semana.
Justo allí,  se ecuentra el  Jardín Botánico del  Cactus y otras SuculentasMora i Bravard, un lugar con muchas “espinas”.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

cactus

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Cactus

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Jardin botánico

Con Tania, una experta en estas exóticas  y raras plantas,  hacemos una visita guiada. Nos explica que a mayor superficie foliar u hoja mas grande, más energía y agua necesitan  para hacer las fotosíntesis, pero los cáctus  son tan inteligentes, que algunos han convertido sus hojas en espinas, para ahorrar energía y agua.
Me asombré  con los nombres tan graciosos de algunos cactus, como el Asiento de la Suegra, La cabeza del Viejo, Oreja de Elefante, este último, era usado por los romanos como papel higiénico,  por su suavidad.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Jardín botanico, La Cabeza del Viejo

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Asiento de la suegra

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Cactus

Nos contó que los nativos americanos usaban todo del  ágave: sus espinas como agujas, sus fibra para hacer calzado y  su jugo para elaborar el mezcal.

El jardín contiene unas 2500 especies distintas, provenientes de todo el mundo, las cuales  se han adaptado a vivir en lugares áridos.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Jardin botánico

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Jardin botánico, Oreja de Elefante

El matrimonio formado por Joan Mora y Edwige  Bravard, fueron los responsables de esta maravillosa colección. Residentes en Mallorca, se trasladan a Málaga para hacer realidad el proyecto. En 2011 se abre al público este original y frondoso jardín.
Rematamos la visita en la terraza, con unos ricos embutidos y cervezas bien frías.

Nos adentramos en Casarabonela,  que con  sus fachadas blancas y serpenteantes calles,  parece un pueblo  sacado  de un cuento; en el que se conjugan a la perfección su pasado, romano, árabe y cristiano y con toda la magia de los pueblos de Andalucía.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Casarabonela

Recorrimos su casco antiguo, con empinadas cuestas, coquetas plazas, fuentes, y numerosas hornacinas. Son pequeños monumentos de carácter religioso que inundan el pueblo, hoy día quedan solo  cuarenta y cinco.
Varias hipótesis intentan explicar su origen. Algunos las relacionan con la extensión en el siglo  XV, del Viacrucis en  la orden franciscana, otros con la necesidad de los moriscos  de demostrar la  sinceridad de su conversión.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Casarabonela

Los vecinos  son los encargados de cuidarlas, las adornan con flores, velas e incluso estampas.

Seguimos el itinerario a través de las  escalonadas y tortuosas callejuelas, divisando el castillo, máxima expresión de su origen musulmán.
Me cautivó la iglesia de la Encarnación, que serena y tranquila, esperaba a sus creyentes  feligreses y también algún turista que otro.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Iglesia de la Encarnación

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Iglesia

Pasamos por la ermita de la VeraCruz, construida sobre una antigua mezquita, su color rojo contrastaba con el blanco de las casas y el verde de las plantas.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Ermita de la VeraCruz

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Casarabonela

La presencia del agua cobra especial protagonismo, los caños y fuentes se dispersan por todo el pueblo. Varias de ellas están decoradas por artistas locales. Aquí no hay lugar para la sed.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Fuente

Las macetas de geranios colocadas primorosamente en las ventanas, te obligaban a sacar tu cámara y hacer miles de disparos, hasta agotar la bateria.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Ventana tipica

La gastronomía morisca esta presente en sus platos como “El Pipeo“, es una olla con lechuga y pipas de haba, con un majado de ajos y pan frito. No tuvimos la suerte de probarla, ya que en verano es un plato, quizás bastante energético, también el conejo y el chivo forma parte de su cocina. La comida fusión, cada vez cobra más auge.  

Ha caído la tarde y necesitamos recuperar fuerzas, después  de esta intensa jornada. De nuevo con los coches ascendemos por un estrecho camino, para llegar a  La Piscina, un restaurante  gestionado por un matrimonio argentino.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

La Piscina

Después de mostrarnos todo el complejo, nos sedujo y nos preparó una mesita con vistas increíbles. La luna  estaba casi llena, los amigos, perfectos,  que quedaba?: la comida.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Poco a poco nos fue trayendo platillos de lo más variado,  que acompañados de vino y cerveza, hizo esta cena- velada una experiencia.

Casarabonela, un pueblo blanco de la Sierra de las Nieves

Atardecer

Pero si hay algo, que caracteriza a este trocito de Parque Natural, reserva de la Biosfera, es  la gran oferta de actividades de ocio y aventura y por supuesto la autenticidad de sus gentes, su llaneza y la manera de ver la vida. 

La crónica es  un avance de lo que nos esperaba para el  día siguiente.
Continuara … Pizarra, El Burgo, Jorox y Alozaina 

Fue posible gracias a David, organizador de  “una hora de”, un proyecto Guadalinfo, de promoción turística, que junto  con los ayuntamientos y empresas colaboradoras, hicieron viable esta grata e intensa aventura.

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ULTIMOS COMENTARIOS

Jose Miranda dijo:
Bueno la de este comentario es mi mamá se equivoco con el faceb

Jose Miranda dijo:
Contra es de gran aporte este documento para mi proyecto; gracias a Dios que te permite viajar y escribir. Gracias Dios te Bendiga

El viaje me hizo a mí dijo:
Ahora mismo nos vamos a la roca del Leon Concha!! Un abrazo