21 Septiembre, 2015

Fiesta de la vendimia en Mollina

 Mollina, es un pueblecito situado al norte de Antequera, rodeado de viñedos, olivares y protegido por la sierra de la Camorra.
Se cultivan uvas tanto tintas como blancas y es que las características de su suelo, permite que crezcan todas estas variedades.
Sus casitas blancas, recién blanqueadas y su casco antiguo se prepara  para recibir la Fiesta de la Vendimia, una fiesta que se repite todos los años, en la segunda semana de septiembre.
Sobre Mollina se asientan tres bodegas que entre el verdor de los  viñedos, lucen orgullosamente sus construciones, típicas de los cortijos andaluces.
LaCapuchina
En la sierra de la Camorra sobre las ruinas romanas de la Capuchina, se alzan estas bodegas que la familia Garcia Segura, ha sabido cuidar y embellecer con esmero. Sus vinos tanto blancos como tintos, cada vez se elaboran mejor y ahora están en lo más alto del panorama nacional e internacional.
Los suelos y el clima son óptimos, para que las varidades de uva  Moscatel de Alejandria, Syrah, Cabernet Franc, Merlot y Cabernet Sauvignón crezcan en unas condiciones apropiadas.
Todos los vinos esta amparados bajo la D.O. de Sierras de Málaga
  
Cortijo la Fuente
Esta bodega se dedica a la elaboración de blancos, dulces y tintos de crianza, bajo la D.O. Málaga y Sierras. de Málaga.
Las variedades de uva autoctónas son Moscatel de grano menudo, Pedro Ximén y Moscatel de Alejandria, para los blancos afrutados y dulces. Las otras variedades no autoctónas son la Syrah y Cabernet Sauvignón, ideales para los tintos.
A mi concretamente me gusta el Montes Solera de la variedad Pedro Ximén, envejecido en botas de roble americano, por el sistema de criaderas y soleras.
La Cooperativa
Aparte de su exquisito aceite de oliva ha incorporado una sección de vinos, gestionada por el grupo malagueño Dcoop, que comercializará el vino a granel de cada año.

Nuestro club Vináliti no podía faltar a esta cita de la fiesta de la vendimia, que cada vez tiene mas repercusión en el mundo del vino.
En uno de los salones de los archivos del Ayuntamiento, tuvo lugar una cata vertical de la bodega La Capuchina. Una cata vertical es aquella que se realiza con la misma variedad de uva, misma DO y distintas añadas.
Hemos tenido la suerte  de probar las cosechas del 2010, 2009, 2008, 2007 y 2006, empezado siempre por la más joven.
Las variedades han sido Cabernet Franc y Syrah. Hemos comparado olores, colores, sabores y texturas. Un abanico de sensaciones han inundado nuestros sentidos, transportándonos al mundo de Baco.
Todos los vinos estaban en perfecta condiciones, aunque el del 2006 parecía que se encontraba en la fase incipiente del declive. Y es que los vinos, aunque tengan madera  no duran toda la vida. El bodeguero tiene que asegurarse, haciendo catas periódicas de que los,  vinos esten  siempre en su plenitud.
Mariano, siempre nos dice, que un vino no hay que guardarlo tanto tiempo por muy añejo que sea, hay que beberlo, aunque no haya ningún evento especial, pues puede ocurrir que si esperas al casamiento de la “niña”, tal vez no este en sus mejores condiciones  y más si se pelea con el novio. Bueno bromas aparte: el vino es para disfrutarlo, beberlo y comunicarlo.

Mariano Enrique junto con el ayuntamiento de Mollina impartió. un curso sobre como catar un vino, al cual se inscribieron unas cincuenta personas.
Ha sido una experiencia excitante y muy didactica, con  una buena repercusión en el mundo de los bodegueros de  esta región vinícola, pequeña de extensión pero grande en lo que a sus caldos se refiere.

Aprovechando nuestra presencia en las fiestas, Vináliti ha otorgado los premios del taller de cata, que protagonizó  hace  unos días. Con  la ayuda del Ayuntamiento, ha sido posible este curso, cada vez más presente en la cultura del pueblo.
Los alumnos organizados en grupos de cuatro hicieron ensamblajes de vinos  de uvas blancas: Doradilla, Pedro Ximenez y Moscatel Morisco. Combinando porcentajes y valorando color, dulzor,acidez etc.
Al final nos dispusimos a valorar y catar las distinta botellas, en la que ellos mismos decidieron el nombre del vino y las etiquetas.
Tras mucha incertidumbre, pues dos de ellos estaba realmente buenos, decidimos que el ganador era para el grupo Sunrise y el nombre del vino: Carácter.
Una vez hechos los deberes, nos adentramos en los bares y restaurantes de la feria y como el hambre comenzó a torturarnos,  dimos buena cuenta de raciones de chorizo, tortilla de patatas recien hecha, arroz caldoso,  todo, eso si, regado con los vinos de Mollina.
Aun quedaba la entrega de premios que tuvo lugar en el escenario de la caseta de baile. El señor alcalde junto con Mariano procedieron a este quehacer tan placentero como agradable.
Rocio del grupo Sunrise recogió el premio en nombre de todos.
Con este video vemos como transcurrió este simpático evento

 

 

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ULTIMOS COMENTARIOS

El viaje me hizo a mí dijo:
Ahora mismo nos vamos a la roca del Leon Concha!! Un abrazo

Concha dijo:
Gracias, vosotros sois los actores en el video

alejandra castro dijo:
Gracias Concha por la mención y el post te quedo espectacular Que linda experiencia